EL CAMINO DE LA VIDA

EL CAMINO DE LA VIDA
EL CAMINO DE LA VIDA. - Every day you may make progress. Every step may be fruitful. Yet there will stretch out before you an ever-lengthening, ever-ascending, ever-improving path. You know you will never get to the end of the journey. But this, so far from discouraging, only adds to the joy and glory of the climb. - Sir Winston Churchill.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Aniversario del nacimiento de Antonio Vivaldi.

Hoy, 4 de marzo, cumple años Antonio Vivaldi (1678-1741), gran maestro del período barroco, nacido en Venecia y muerto en Viena.  Conocido como el "cura rojo" por ser pelirrojo y por haber tomado los hábitos, aunque luego los colgara por problemas de salud.

Su música puede ser muy demandante con los intérpretes, pero es muy amable con el oyente: en la mayoría de los casos es una música muy alegre y, si no alegre siempre, es invariablemente vivaz.  Las obras de Vivaldi son inmediatamente reconocibles y, en muchos casos, absolutamente memorables.  ¿Quién no recuerda, por ejemplo, las famosas "Cuatro estaciones" (compuestos mientras trabajaba en la ciudad de Mantua) o sus conciertos para mandolina y orquesta?  

Escribió mucho –de hecho muchísimo– y, por suerte, nos quedó una gran parte de ello para disfrutar.  Si bien fue muy célebre durante la primera parte de su vida, disputado por reyes que lo querían a su servicio, en su vejez se quedó sin benefactores, por lo que murió olvidado, en la pobreza.  Tristemente, su funeral se celebró sin música, pues no había con qué pagarla.


La música de Vivaldi influenció a sus contemporáneos, incluyendo a Johann Sebastian Bach (1685-1750), quien transcribió algunas de sus obras.  Tras su muerte perdió celebridad, hasta que, a partir de 1939, fue "redescubierto".  Desde entonces, su fama no conoce los límites y se le interpreta y recuerda alrededor del mundo, justo como lo merece.

martes, 3 de marzo de 2015

La relatividad de los principios morales en  nuestra sociedad - ¿Qué enseñamos en las escuelas y en nuestras casas?

Les dejo un interesante artículo sobre el tema, tratado el día de ayer en el prestigioso "New York Times".

Lo que hacemos con nuestros niños es el futuro que el mundo va a vivir.



http://opinionator.blogs.nytimes.com/2015/03/02/why-our-children-dont-think-there-are-moral-facts/?smid=fb-nytimes&bicmst=1409232722000&bicmet=1419773522000&bicmp=AD&smtyp=aut&bicmlukp=WT.mc_id&_r=0
La sucesión de Rattle en la Filarmónica de Berlín.

Sir Simon Rattle (1955-) ha anunciado que dejará su puesto como director artístico de la Filarmónica de Berlín a partir de 2018.  La orquesta ha reaccionado con rapidez y ha indicado que en mayo de este año sus miembros van a votar para elegir un sucesor.

Naturalmente, ante la importancia de la orquesta y el puesto que quedará vacante, por el que pasaron directores de la calidad de Claudio Abbado (1933-2014), Herbert von Karajan (1908-1989), Wilhelm Furtwängler (1886-1954), para citar los de los últimos sesenta años, hay toda clase de especulaciones sobre quién vendrá a sustituir al director británico.

Entre los que se mencionan figuran los siguientes:

(i)             El húngaro Iván Fischer (1951-), que está a cargo de la Orquesta Festival de Budapest.
(ii)            El ruso Semyon Bychkov (1952-), que actualmente no ejerce la dirección de orquesta alguna.
(iii)          El italiano Riccardo Chailly (1953-), quien es el director de la Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig y de La Scala en Milán.
(iv)         El también finlandés Jukka-Pekka Saraste (1956-), que actualmente dirige la Orquesta Sinfónica WDR de Colonia.
(v)           El finlandés Esa-Pekka Salonen (1958-), director de la Orquesta Filarmonía de Londres.
(vi)         El alemánChristian Thielemann (1959-), de la Orquesta del Estado de Dresde (Dresden Staatskappelen) y del Festival de Pascua de Salzburgo.
(vii)        El estonio Paavo Järvi (1962-), que es el director de la Orquesta de Paris y de la Orquesta de Cámara de Dresde (Deutsche Kammerphilharmonie, Bremen)
(viii)      El estadounidense Alan Gilbert (1967-), actual director de la Filarmónica de Nueva York.
(ix)         El ruso Kirill Petrenko (1972-), director de la Orquesta de la Ópera del Estado de Baviera.
(x)           El canadiense Yannick Nézet-Séguin (1975-), quien es el titular de las orquestas de Filadelfia, Rotterdam y Montreal.
(xi)         El letón Andris Nelsons (1978-), quien acaba de hacerse cargo de la Sinfónica de Boston.
(xii)        El venezolano Gustavo Dudamel (1981-), director de la Orquesta Simón Bolívar de Venezuela y de la Filarmónica de Los Ángeles.

Históricamente, a los miembros de la Filarmónica les gustan los contratos de mediano y largo plazo.  Por ese motivo, en razón de su edad o por motivo de enfermedad, hay que tener por descartados a ciertos directores ilustres, algunos de ellos invitados recurrentes de la Filarmónica, para el puesto de director artístico.  Vale la pena nombrar al alemán Kurt Masur (1927-), el holandés Bernard Haitink (1929), el indio Zubin Mehta (1936-), el estonio Neeme Järvi (1937-), el alemán Christoph Eschenbach (1940-), el italiano Riccardo Muti (1941-), el israelí-argentino Daniel Barenboim (1942-), el letón Mariss Jansons (1943-) y los estadounidenses James Levine (1943-) y Michael Tilson Thomas (1944-).


Mucho se ha especulado sobre el venezolano Gustavo Dudamel, pero no creo mucho en sus posibilidades de suceder a Rattle, al menos por ahora.  Se trata de un director carismático y talentoso, pero todavía tiene que probar algunas cosas importantes antes de aspirar a un puesto en una de las mejores orquestas del mundo.  No debemos olvidar que el repertorio centroeuropeo (que es lo más fuerte de los berlineses) no es algo en lo que Dudamel se maneje con total dominio.  Probablemente, sus orígenes geográficos y su temperamento extrovertido le restan efectividad en estas obras.  Sin embargo, será en mayo que se despejen las dudas.  Habrá que esperar…

http://www.elmundo.es/cultura/2015/03/19/5509d644e2704e23538b456d.html

El Instituto Nacional de Antropología e Historia celebra sus 75 años con un museo virtual que permite descargar los bellos y escasos códices aztecas, mayas y mixtecas.


Estos códices, que son los registros históricos más importantes de estas culturas, han tenido una existencia atribulada, luego de pasar por las peripecias de la conquista española, la colonia y las malas artes de la "Santa Inquisición".

Los códices supervivientes, muy pocos, están ahora en México y en museos alrededor del mundo, resultado de los procesos de dominio y pillaje de siglos de historia.  Esta oportunidad, por lo tanto, de ver algunos de estos ejemplares en forma virtual es tan cercana a la realidad como es posible, dadas las circunstancias.

Hay que felicitar al Instituto Nacional de Antropología e Historia de México por un logro tan importante, que nos permitirá conocer mejor las culturas antiguas de ese país, para entender su significación y la rica herencia que dejaron.

A continuación el enlace:

lunes, 2 de marzo de 2015

Kind of Blue”, de Miles Davis.

Siendo muy jovencillo descubrí que me gustaba el jazz.  No entendía bien qué clase de música era esa, pero encontraba al principio intrigante y luego placentero el sumergirme en esos ritmos confusos, llenos de melodías sugerentes, en los que se respiraba una gran libertad.  Había una estación de radio, llamada “Top 12” en la que pasaban música de jazz.  Mi papá tenía algunos discos y don Édgar Pacheco, el papá de Eduardo, mi querido amigo y compañero de colegio, mencionaba la música de jazz de vez en cuando, si no es que la escuchaba a cierto volumen en la sala de su casa.  Comencé a conocer algunos de los nombres importantes y me fui poco a poco aficionando, cada vez con algo más de conocimiento, a ese género.

Fue así como supe de Miles Davis (1926-1991), uno de los grandes del jazz, a la altura de músicos famosos como Duke Ellington (1899-1974), Louis (“Satchmo”) Armstrong (1901-1971), Charlie (“Bird”) Parker (1920-1955) o John Coltrane (1926-1977).

Se cumplen 23 años de la muerte de Davis y 56 de la grabación de “Kind of Blue”, uno de los hitos del jazz moderno, con ventas de varios millones de copias.

Miles grabó el disco para el sello Columbia, acompañado de John Coltrane en el saxofón, Paul Chambers (1935-1969) en el contrabajo, Julian "Cannonball" Adderley (1928-1975) en el saxofón alto, Jimmy Cobb (1929-) en la batería y Bill Evans (1929-1980) al piano.

El disco consta de las siguientes piezas: “So What”, “Freddie Freeloader”, “Blue in Green”, “All in Blue” y “Flamenco Sketches”.  Se dice que el disco fue grabado en un solo día de trabajo, que cuatro de las cinco piezas fueron compuestas esa misma mañana por Miles Davis y que todas, menos una, necesitaron apenas una ejecución antes de quedar grabadas.  El resultado es que “Kind of Blue” fue el resultado de apenas dos mañanas de improvisación.

La obra es realmente importante, porque más que un gran disco de jazz, “Kind of blue” es “el disco de jazz”: la esencia de una música evasiva y perpetuamente cambiante.   Para muchos que recién se inician en el jazz, el álbum sigue siendo una buena puerta de entrada.  Como dice un autor:

Davis (…) alumbró una obra largamente meditada, rápidamente materializada, eternamente valorada, que se titulaba “Kind of Blue”.  Un disco con el que para siempre se varió el curso de los acontecimientos de la historia del jazz.  Fue una obra que los especialistas consideran trascendental porque representa la consolidación del lenguaje modal y la apertura al libre albedrío de la improvisación, al libre albedrío de la composición ya alejada de los compositores que, hasta unos pocos años antes, habían considerado el jazz como un género de blancos y, en fin, el libre albedrío para abrir unas puertas que necesitaban la entrada de aire fresco.  Aire que auguraban los enormes cambios que estaba viviendo el país.  Todo esto, desde la perspectiva que ofrece el tiempo, convierte este álbum en una obra de arte y un referente que ocupa el candelero de los mejores discos de la historia de jazz.

Otro autor nos dice:

Parte de la fama creciente y transgeneracional del álbum deriva indiscutiblemente de la mística del propio Davis: suelto, constantemente inspirado y prolífico, es el Picasso del jazz.  (…)

Su fascinación por la obra del compositor francés Maurice Ravel y el compositor ruso-armenio Aram Khachaturian lo habían hecho apreciar al Evans de dedos livianos y formación clásica sin el cual los matices etéreos de “Kind of Blue” sencillamente no habrían existido.  El trabajo de estos compositores también llevó a Davis a explorar modos y escalas diferentes de los establecidos desde siempre en la música occidental (de ahí la expresión “jazz modal”).
(…)

Como otras obras maestras modernas –una pintura de Stuart Davis, una película de François Truffaut, un Bugatti de 1939– “Kind of Blue” desafía la categorización fácil, la explicación que buscan la claridad de lo obvio. Representa una estética más amplia, intemporal, para la cual la música es una búsqueda constante, que debería ser siempre cambiante y así debe ser el músico; que la expresión del genio está en el momento; que, con el gran jazz, una sesión es todo lo que un maestro necesita.


Ver enlace:

Arte contemporáneo y consumismo.

Recientemente se habla del arte contemporáneo es un fraude o una ficción que nos hemos inventado para dar categoría de arte a un fenómeno meramente comercial y especulativo.  La crítica mexicana Avelina Lésper ha denunciado la avidez y falta de escrúpulos con que se maneja el mercado del arte, para dar lugar a una burbuja económica de sobrevaloraciones, por obras que carece de valores estéticos.  Al respecto véase:


Lésper no está sola en sus comentarios.  Pueden ver también:




Algunos comentarios personales (aunque obvios), a ese respecto: 

(i)            Tengo claro que los artistas están allí, presentes y activos, si bien no están necesariamente concentrados en hacer arte o en trabajar bajo criterios estrictamente artísticos.

(ii)          Como actividad vital, las obras se producen y las hay muy buenas, pero la gran mayoría son complacientes y superficiales; es decir, malas.

(iii)         El sistema está viciado por las herramientas de “effective marketing”, el oportunismo de la intermediación y las necesidades/ventajas del consumo desinformado.

(iv)         La masificación de ese consumo y la globalización económica hacen que el tema de magnifique exponencialmente.

(v)          La ética es, en el mejor de los casos "diferente" a la que hasta entonces conocíamos: se trata de otras reglas, distintas a las de la producción tradicional del arte, llevadas a escalas casi épicas por las ventajas de la producción masiva, el enriquecimiento enorme de algunos sectores de la población (no necesariamente sectores entendidos) y hasta los incentivos fiscales mal entendidos de los que muchos se aprovechan para hacer negocio en detrimento de las necesidades sociales de cada jurisdicción.

(vi)         En el fondo, hay un principio que rige a los artistas de "acomódese o muérase"; es decir, un "sálvese quien pueda", que deja todo invariablemente en manos del más fuerte y el menos escrupuloso.  El que más se ajusta a esas necesidades sobresale más, recibo “mejor prensa” y tiene la oportunidad de cotizarse más.

Así las cosas, es perfectamente posible que estemos ante un fraude: nos dan gato por liebre.  Uno gato plástico y anodino, que se produce en cantidades industriales.  La liebre vive en rincones difíciles de ubicar, casi extinta por la presión del mercado inclemente que todo lo rige y manipula, como un “big brother”, muy lejos de la llamada "mano invisible" de Adam Smith.

domingo, 1 de marzo de 2015

Frédéric Chopin (1810-1849)

El día de hoy cumple años el más alto exponente del arte pianístico del romanticismo.  Su vida fue corta pero su significación enorme en la historia dela música.

Sus pequeñas piezas para el piano: balladas, estudios, mazurcas, nocturnos, preludios, valses, etc.; sus sonatas; sus dos conciertos para piano y orquesta; destilan sensibilidad romántica y una evidente (pero no por ello fácil) poesía.  La suya es música exquisita que define toda una época con individualidad inimitable.

Las siguientes son algunas recomendaciones personales sobre las grabaciones de su música:

• Conciertos para piano y orquesta:  Krystian Zimerman, piano; Orquesta Festival Polaca (DG)
• Sonata para Chelo y piano: Raphael Wallfisch, violonchelo; y, John York, piano (Nimbus)
• Sonatas para el piano: Vladimir Ashkenazy, piano (Decca)
• Cuatro baladas: Murray Perahia, piano (Sony)
• Estudios: Maurizio Pollini, piano (DG)
• Impromptus: Murray Perahia, piano (Sony)
• Mazurkas: Vladimir Ashkenazy, piano (Decca)
• Nocturnes: Maria João Pires, piano (DG)
• Polonesas: Artur Rubinstein, piano (RCA)
• Preludios: Martha Argerich, piano (DG)
• Scherzi: Artur Rubinstein, piano (RCA)
• Valses: Dino Lipatti, piano (EMI, ahora Warner)
• Colecciones variadas:
        (i) Artur Rubinstein, piano (RCA)
        (ii)    Yundi Li, piano (DG)
        (iii) Evgeni Kissin, piano (RCA)
        (iv) Vladimir Horowitz, piano (RCA)